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viernes, 26 de octubre de 2012

Ruta Literaria de Federico García Lorca

   A finales de enero de 2012, un grupo de estudiantes del IES Domingo Valdivieso de Mazarrón (Murcia), junto a sus profesoras Emilia e Isabel emprendieron un viaje que, a simple vista, puede parecer aburrido a los más jóvenes: Granada. Os preguntareis: "¿por qué aburrido si Granada es una maravilla?". Bueno, digo esto ya que el viaje incluía hacer la famosa Ruta Literaria "Federico García Lorca", lo que la mayoría de la gente asocia con el aburrimiento o el rollo de la poesía. Pero tengamos en cuenta, que era hacer “un viaje” o lo que es lo mismo “perder clase”.
     En pie desde las cuatro de la mañana y tras unos cuantos kilómetros en bus, por fin topamos con el indicador de nuestro ansiado destino: Fuente Vaqueros. A simple vista, la pequeña localidad que vio nacer al gran poeta granadino, podía parecer aburrida y solitaria. Sin embargo, poco a poco la cosa fue cambiando. Los comerciantes de la zona, poco acostumbrados a una escena juvenil en plena época invernal, abrieron con entusiasmo sus negocios, con la esperanza y la suerte de recibir nuestra agraciada visita. Así que mientras que llegaba la hora de apertura de la casa-museo de García Lorca, nos dedicamos a recorrer las calles del pueblo y a llevarnos unas “cuantas” fotografías, que más tarde acabarían en el Tuenti.
 


Nuestro guía ya estaba allí, listo para el ataque. Al pobre se le veía algo angustiado, no se quería ni imaginar a medio centenar de adolescentes visitando el museo, por lo que nos dividió en dos grupos. Al entrar en la casa, fue como trasladarse a otra época.  No era la casa de un gran aristócrata, pero tampoco la de un campesino. Un pequeño hall recibía a los visitantes. Desde allí se accedía a todas las estancias de la casa: dormitorios, sala de estar, cocina... Además de un patio en el que reinaba la vida a través de las numerosas flores, un gran naranjo y un pozo, la casa disponía de una primera planta, el granero, lugar que hoy es una sala de exposiciones y actos culturales. La visita no pudo finalizar sin que se produjeran algunos hechos “paranormales” como por ejemplo, escuchar alguna que otra nota del piano que el propio Federico solía tocar, o con la extraña desaparición  de alguna que otra naranja del patio de la casa. Esto último debió ser obra de alguna “mente privilegiada” que creyó que la sabiduría del poeta podría transmitirse a través de aquel fruto. 



   A pocos minutos de Fuente Vaqueros, se sitúa la localidad de Valderrubio, donde Federico pasó su juventud en una “pequeña” casa de labor, propiedad de su padre, lugar que sin duda fuimos a visitar. A mi parecer, debió ser un lugar de ensueño para un joven como Federico, ya que la casa disponía de un gran patio donde correr, jugar y cuidar a los animales, que hoy también los hay como parte del museo. Al otro lado del extenso patio se situaba la cuadra, hoy convertida en teatro y sala de exposiciones. Como si muy natural fuera, sentimos la necesidad de acercarnos al ilustre poeta y, que mejor manera de hacerlo que sustituyéndole por unos segundos en el escritorio donde se encontraba la pluma con la que se habían escrito “cosillas” como “La  casa de Bernarda  Alba”.
   Ya se acercaba la hora de comer, cuando íbamos camino de nuestro nuevo destino: Alfacar. Esta es la tierra del homenaje por excelencia al poeta, sobre la que en lo alto de su pueblo se levantó un impresionante parque, en el que sin duda alguna se recoge la tranquilidad y relajación propias para escribir unos versos. Como decía antes, se acercaba la hora de comer, así que a mitad de camino paramos en una estación de servicio para llevar a cabo tal labor. Y una cosa os diré, si vosotros habitualmente tomáis el clásico “manchao” después de comer, ¡nunca lo pidáis fuera de  Murcia como tal, si no queréis recibir un café con leche!
   Al llegar a Alfacar, ni la lluvia, ni el frío y ni siquiera las ganas tremendas de echarnos una siesta, nos impidió disfrutar del impresionante parque con el que aquella tierra homenajeaba a Federico y que hubiera sido ideal para pasar una agradable tarde en compañía de los amigos y una buena merienda. Sin embargo el tiempo no acompañaba y ya era hora de trasladarse al Barranco de Viznar. Recuerdo aquel lugar tal y como lo vi. Todavía se podía escuchar el sufrimiento y el llanto de aquellas víctimas de la guerra civil. Sobre todas ellas, una voz las alzaba al recuerdo eterno, la de García Lorca. Sin embargo, no hay certeza de que este barranco sea el lugar exacto donde el poeta fue fusilado. Dejando a un lado la nostalgia, el triste recuerdo de una difícil época y ya con los pies algo embarrados, finalizamos el día rumbo a la mágica Granada. Ciudad que a buenos ojos, siempre traerá maravillas y buenas anécdotas al visitante.
   Por mi parte no me queda más que recomendaros esta increíble experiencia, puesto que no es solo literatura, sino entender la vida de un gran hombre, que quizá muchos de nosotros, en nuestro interior, llevemos algo de esa gran personalidad y todavía no lo sepamos. 
Salvador Madrid


10 comentarios:

  1. Excelente trabajo de investigación, Salvador. Intentaré seguir tu consejo y vivir la experiencia de esta ruta literaria.

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    1. Gracias por tu comentario. Aunque nunca lo consideré un trabajo de este rango, me alegra que lo hayas visto de esta manera, ya que estoy estudiando Bachillerato de Investigación. Un saludo.

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  2. Salvador, que bonita descripción de vuestro viaje,voy a menudo a Granada tendré en cuenta tus recomendaciones literarias, pues a veces se nos olvidan.Me ha gustado mucho.Juanamari

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    1. Ahí va una recomendación, Juana Mari. Ya que visitas tanto Granada, te recomiendo que si alguna vez haces la ruta de Federico García Lorca, no dejes de visitar la casa familiar en Valderrubio. A mí fue lo que más me gustó.

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  3. Qué artículo más interesante y ameno! Tienes capacidad de investigación, síntesis y sobre todo: "gracia, humor" para contar las cosas . Ha sido un placer leerte. Por favor, sigue dándonos clases de narración.

    Pilar (maestra Reina Sofía)

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  4. Pilar, me llena de orgullo y satisfacción... Ah, no, espera, que esto es de mi discurso de navidad... En primer lugar decirte que me ha agradado mucho tu comentario. Por otra parte, he sido informado por un agente secreto del hospital de que eres una gran conocedora de la literatura juvenil, tema del que espero hablar contigo en alguna ocasión.

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  5. Salva tio, soy Jony. Una gran narración la que has hecho de aquel viaje tan bueno que pasamos! Un abrazo y animo, y que sepas que este año repetimos lo más seguro, y espero que sea al lado de un grande como lo eres tú!
    PD: Tenemos que seguir tocando aquel piano y la guitarra y esas cosas que por allí había... Se te echa de menos!

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    1. Gracias por todo Jony. Yo también os hecho mucho de menos a todos. A ver si cuando me den el alta si los médicos lo permiten nos vemos ;)

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  6. Salvador le doy un 10 a tu publicación, como bien han dicho ya, un gran trabajo de investigación y también buen viaje el que pasamos juntos. Los recuerdos y las anécdotas que pasamos en ese corto pero intenso viaje, no se nos olvidarán jamás. Lo que te digo siempre amigo, espero que te recuperes lo antes posible y que todo te vaya genial. Nos vemos pronto. Un beso, Vero (aunque ponga el nombre de mi padre) ;)

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    1. Ya me había extrañado a mi ver Bernardino jaja Muchas gracias Vero. Se que eso que dices es verdad. Algún día haremos otro viaje mucho mejor. Ah se me olvidaba! que no se deje de cantar en clase la COPLA DE LA CERVEZA que ya está muy cerca la romería- Bueno Vero gracias de corazón. Tengo ganas de veros.

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